La política de Ronald Reagan, que llegó a a la Casa Blanca, así lo mostraba a todo el planeta. El capitalismo y la libre economía de mercado con la menor intervención posible del Estado serían las claves del progreso y el bienestar. La sociedad de los 80 generaliza tendencias burguesas consumistas preocupadas por lo físico y obsesionadas por con los negocios. La especulación financiera y el consumo de objetos costosos marcaraban la década, al mismo tiempo que el SIDA atemorizaba a todos.
La decada del 80' aparece
teñida aún por la dictadura militar, que desgastada en su poder
conduce al país a un conflicto bélico con Gran Bretaña por la
soberanía de las Islas Malvinas.
La guerra, que dejó tantos
pibes muertos en pocos meses, tuvo otras aristas que mostraron la
verdadera intención de los militares. Un engaño, tanto al pueblo
que donaba lo que hiciera falta para ayudar a los chicos de Malvinas
y fué estafado y robado, como a los artistas del rock que
organizaban eventos como “El Festival por la Solidaridad y la Paz”
en el estadio Obras Sanitarias.
Sin embargo, un episodio
comunicacional favoreció al rock nacional. Fué la prohibición del
gobierno militar a toda expresión musical en idioma inglés. Esto
hizo que el rock comenzara a ser difundido por los medios y fuera
visto como un negocio por las productoras y las discográficas. Las
revistas de la época, Pelo, Canta Rock, Rock & Pop, por citar
algunas, van ganando un mercado interesante. Así se producen
reuniones como la de Vox Dei, Almendra o Manal, que posibilitan
además la aparición de reediciones de materiales históricos para
el género.
Con la vuelta de la
democracia en 1983, aparece una interesante renovación de artistas,
como por ejemplo la nueva trova rosarina, que de la mano de Juan
Carlos Baglietto, nos presenta a artistas como Ruben Goldín, Jorge
Fandermole, Adrián Abonizio, Silvina Garré y Fito Paez.
La trova rosarina en TV
Serú Girán se separa, y
con ellos se termina una de las bandas mas importantes de la
historia. Charly García, David Lebón, Pedro Aznar y Oscar Moro,
fueron una especie de selección nacional de fines de los 70'.
Un claro ejemplo de la calidad musical del cuarteto se presenta en la canción "La Grasa de las Capitales", de alta complejidad melódica y profundidad armónica. El audio en vivo de tal pieza lo dejamos a continuación.
En una época donde
inclusive en Estados Unidos y Europa, el rock entró en el negocio
del “revival” y exportó a paises como el nuestro música disco,
pasatista y bailable, el rock nacional tuvo un momento cumbre con la
aparición de un ambiente optimista. Vuelven al país músicos como
Miguel Abuelo, Moris, Miguel Cantilo y, por otro lado, hay una movida
nueva que puebla la urbe de sonidos y estilos muy variados. Algunas
bandas emblemáticas como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, La
renga o los Abuelos de la Nada entran en el circuito masivo.
Triunfan
bandas como Soda Stereo, Virus, Memphis La blusera, Los Pericos, Los
Fabulosos Cadillac, Los Ratones Paranoicos y demás, que marcan un
amplio espectro en la diversidad de estilos.
"Los Abuelos" haciendo su clásico "Sin gamulán" en 1984
Esta década, tan explosiva
artisticamente, no podía privarse de Luca Prodan. Un viaje curioso,
siempre al límite, lo había traído desde Inglaterra a las Sierras
de Córdoba. Desde allí el revoltoso, vagabundo y marginal que vivió
el punk en inglaterra , trajo algo de Joy Division, los Death
Kennedys, Van der Graff Generator, Roxy Music o Talking Head, y lo
plasmó en Sumo, con un toque adicional de Ska y Reggae. Junto a
Ricardo Mollo, German Daffuncho, Diego Arnedo y Roberto Pettinato,
dejaron un material que no podrá olvidarse muy fácil. Su muerte
tanto como la de Miguel Abuelo y Federico Moura dejaron una suerte de
vacío en lo mas íntimo del rock & roll cuando ya los 80' se
terminaban. De Sumo, quedaron dos bandas como una especie de legados
hasta nuestros dias: Divididos, y Las Pelotas.Dejamos, de Sumo, el show realizado en Obras el 9 de agosto de 1986

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